La Copa Perú 2025 se definió desde los doce pasos. Tras un intenso empate 0-0 que se mantuvo durante todo el tiempo regular, Unión Minas demostró mayor efectividad y venció 5-4 a ANBA Perú en la tanda de penales. Esta victoria le otorga a Unión Minas el título de campeón y, lo más importante, el ascenso directo a la Liga 2 2026. El cuadro puneño, en cambio, deberá disputar el último cupo a Segunda frente a Estudiantil CNI (subcampeón de la Liga 3).

El proyecto de refundación de Unión Minas, iniciado en 2025, ha sido un éxito rotundo. Después de 14 años fuera del radar competitivo, el equipo minero logró en su primera participación el reingreso al sistema profesional, asegurando su lugar en la segunda categoría.

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La leyenda del gigante que jugaba sobre las nubes

Hablar de Unión Minas es recordar una de las localías más temidas en la historia del fútbol peruano. El «Rodillo Minero» forjó su leyenda en el Estadio Daniel Alcides Carrión, un fortín ubicado a más de 4,300 metros de altura donde el oxígeno parecía un lujo reservado solo para ellos. Entre los años 80 y 90, y hasta inicios de los 2000, fue el terror de los equipos «grandes» de la capital, un símbolo de la resistencia y la fortaleza de la sierra central que se mantuvo firme en la Primera División.

Pero esa mística se apagó. El descenso en 2001 fue el inicio de un lento adiós que culminó con su desaparición. Durante 14 largos años, el fútbol profesional en Cerro de Pasco fue solo un recuerdo. El «Rodillo Minero» se detuvo, dejando un silencio que caló hondo en una ciudad que había vivido sus mayores glorias deportivas gracias a ese equipo de camiseta bicolor.

La refundación, la nevada viral y un ascenso de película para Unión Minas

El 2025 no fue solo un regreso; fue una erupción. El club se refundó con el nombre de Unión Minas Centromin y con la mirada puesta en el único camino posible: el ‘fútbol macho’, la Copa Perú. Lo que nadie esperaba era que la gloria llegara de inmediato. El equipo avanzó con la misma solidez que sus antecesores, pero fue en semifinales donde su historia le dio la vuelta al mundo. El partido decisivo para el ascenso se jugó bajo una tormenta de nieve y granizo que tiñó el campo de blanco. Las imágenes, más propias de la liga rusa o escandinava que del fútbol sudamericano, se hicieron virales internacionalmente.

Esa semifinal bajo la nieve fue la postal perfecta de su resiliencia. Con ese impulso épico, llegaron a la final en el Estadio Hugo Sotil. El partido decisivo fue una batalla táctica de dos caras: un primer tiempo donde la escuadra ‘azul y amarilla’ (ANBA Perú) pareció más cómoda con el balón, y una segunda mitad donde el ‘morado’ de Unión Minas tomó el control total. El ascenso estuvo a centímetros de distancia a los 63 minutos, cuando un remate de Elvis Luque reventó el palo derecho. Pese a un empuje final y desordenado en el tramo final, el 0-0 fue inamovible, llevando la definición al punto de penal.

Allí, desde los doce pasos, el ‘Rodillo Minero’ no falló. El cuadro de Pasco mostró una efectividad de acero: Quina, Barrueta, Ormeño, Cangahuala y Chávez ejecutaron sus disparos a la perfección. Para el equipo de Puno, la presión fue demasiada; aunque Zúñiga, Cabanillas, Angles y Vela convirtieron, el fallo de Cumbicus sentenció la final (5-4). Fue el cierre perfecto para un guion de película: en su primer año de vuelta y tras 14 de inactividad, Unión Minas es, otra vez, un equipo profesional.