Juan Aurich vuelve a quedar expuesto fuera de la cancha. El club chiclayano, que hoy compite en Liga 3 y que la temporada pasada ni siquiera logró superar la fase de grupos para pelear el ascenso, fue notificado por FIFA tras perder la demanda interpuesta por el volante paraguayo Nicolás Chávez por incumplimiento de pagos. La resolución obliga al ‘Ciclón’ a cancelar la deuda más intereses y deja abierta la puerta a sanciones deportivas si no cumple.

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La deuda que se arrastra

Nicolás Chávez llevó el caso ante FIFA por salarios pendientes durante su paso por Juan Aurich entre 2022 y 2024. El fallo fue favorable al futbolista y establece que la institución deberá abonarle USD 10,578.05, además de un 5% de interés anual aplicado sobre distintos montos y fechas específicas desde abril y junio de 2024.

Aunque la cifra no representa un golpe económico descomunal, sí vuelve a reflejar una problemática administrativa que ha acompañado al club en los últimos años. En un contexto donde intenta reorganizarse desde categorías menores, este tipo de resoluciones debilitan su imagen institucional y condicionan su margen de maniobra.

Advertencia directa para Juan Aurich

El dictamen no solo se limita al aspecto económico. FIFA estableció un plazo de 45 días para que Juan Aurich cumpla con el pago. De no hacerlo, quedará impedido de inscribir nuevos jugadores, una restricción que puede afectar seriamente cualquier intento de reconstrucción deportiva.

Si la deuda continúa tras esa primera sanción, el caso pasará a la Comisión Disciplinaria del ente rector, con posibles castigos más severos. En plena etapa de reestructuración y lejos de los años en los que peleaba en la élite, el ‘Ciclón’ enfrenta ahora una prueba clave fuera del campo, en un momento donde necesita estabilidad para volver a proyectarse.

Un 2025 que terminó antes de tiempo en Liga 3

La temporada pasada evidenció que el presente está muy lejos de los días más altos de Juan Aurich. El club chiclayano, campeón de la Liga 1 en 2011, hoy compite en Liga 3, una categoría que solo otorga un cupo de ascenso a Liga 2. Ese formato convierte el torneo en una carrera de resistencia extrema: no basta con ser competitivo, hay que ser el mejor de todos durante toda la temporada.

En ese contexto, el equipo no logró sostener la regularidad necesaria y quedó eliminado en fase de grupos, sin alcanzar la instancia final donde se define el único boleto disponible. En un campeonato tan corto en márgenes y tan exigente en resultados, cada empate y cada derrota terminan pesando el doble en la tabla.

Foto: FutbolPeruano

El contraste es inevitable. De tocar la gloria nacional a pelear por sobrevivir en una división donde solo uno asciende. La historia respalda al ‘Ciclón’, pero el presente le exige estabilidad deportiva e institucional para volver a construir un camino que lo acerque, paso a paso, a las categorías profesionales.