Las veces que el ‘Cuto’ Guadalupe nos regaló frases para la historia
A 30 años de su debut profesional, repasamos las declaraciones más recordadas del ex defensor de la 'U'

A 30 años de su debut profesional, repasamos las declaraciones más recordadas del ex defensor de la 'U'

Dentro de los personajes célebres que han marcado la liga peruana, Luis ‘Cuto’ Guadalupe es, y siempre será, uno de los más recordados por los hinchas. Y no es para menos, un defensa con unas características peculiares pero que su carisma lo hacía brillar tanto dentro como fuera de las canchas.
Este 13 de septiembre se cumplen 30 años del debut del ‘Cuto’, inicio de una historia repleta de anécdotas que forman parte del folclore del fútbol peruano. Defendió camisetas importantes como la de Universitario de Deportes, donde se consagró campeón nacional, y también llevó su talento al extranjero en México y Bélgica. Además, tuvo la oportunidad de vestir la camiseta de la selección peruana, un orgullo que siempre destacó en su carrera.
Pero lo que terminó de forjar su vínculo con la gente fue su forma de ser. Más allá de los títulos y los equipos que defendió, Guadalupe dejó huella por su espontaneidad y la manera en que conectaba con los hinchas. Con el paso del tiempo, algunas de sus frases y reflexiones se convirtieron en parte de la memoria colectiva del fútbol peruano.
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Probablemente la frase más representativa del ‘Cuto’. Más que un lema, se convirtió en una filosofía de vida que él transmitió dentro y fuera de la cancha, y que hasta hoy es repetida por hinchas y jugadores. Guadalupe la utilizó como guía en su carrera futbolística y en su vida personal, siempre transmitiendo optimismo y confianza incluso en los momentos más difíciles.
El origen de la expresión se remonta a diciembre de 2011, cuando jugaba por Juan Aurich. Tras vencer a Alianza Lima en la final nacional y coronarse campeón, Guadalupe declaró emocionado: “La fe, la fe, la fe es lo más lindo de la vida”. Una frase espontánea que pronto se transformó en símbolo de su identidad.
Con el tiempo, dejó de ser un simple mensaje para convertirse en su marca personal. Hoy también es el nombre de su popular programa “La Fe del Cuto”, un espacio en el que comparte anécdotas, entrevistas y reflexiones, manteniendo viva esa conexión especial con el público que lo admira.
Esa final del 2011 quedó marcada no solo por el título de Juan Aurich, sino también por las palabras del ‘Cuto’. Apenas terminó el partido y mientras todos celebraban, suelta: “Ahhhh. Humildad, humildad. Soberbios”. Directo, sin filtro y con ese estilo tan suyo, dejó en claro que el Aurich había sorprendido a todos.
Si algo tenía el ‘Cuto’, era su manera única de contar las cosas. Después de un roce con un rival, en vez de explicarlo con tecnicismos, dijo con total naturalidad: “Se quedó picón y le hice la de Ronaldinho”. Y claro, la comparación con el crack brasileño le dio un toque especial.
Esa frase quedó porque mostró al ‘Cuto’ en su esencia: divertido, espontáneo y con la capacidad de transformar una jugada cualquiera en una anécdota que parecía sacada de un cuento. Más allá del partido, era imposible no reírse con su forma de relatar.
De todas sus ocurrencias, esta quizá es la más simple y, al mismo tiempo, la más auténtica. Terminó un partido, lo rodearon los periodistas para que diera su opinión sobre lo que había pasado, y él respondió lo que realmente sentía: “¡Tengo hambre!”.
Ese momento se volvió viral porque mostró al ‘Cuto’ tal cual: sin poses, sin discursos preparados, siempre diciendo lo que le nacía. Mientras otros buscaban frases de cajón, él soltaba la verdad del momento. Y eso lo hizo distinto y querido por todos.
