Con apenas 22 años, Hernán Lupú atraviesa uno de los momentos más significativos de su carrera. Capitán de Alianza Atlético de Sullana en el inicio de la temporada, el mediocampista tumbesino se ha ganado un lugar en la Liga 1 tras un recorrido poco convencional, marcado por decisiones difíciles, retrocesos necesarios y una constante adaptación dentro del fútbol peruano.

Formado en Alianza Lima y con un paso exigente por Universitario, Lupú conoció de cerca el fútbol de menores, los procesos de selección y también las frustraciones que suelen acompañar el salto al profesionalismo. Copa Perú, cambios de posición y una maduración sostenida terminaron consolidándolo en Primera División. En conversación con Pase Filtrado, Hernán Lupú repasa su camino, analiza el presente del fútbol nacional y proyecta su futuro.

Hernán, naciste en Tumbes y muy joven llegaste a Lima para formarte en Alianza Lima. ¿Cómo se dio ese primer gran salto en tu carrera?

«Se dio a través de una prueba masiva en Alianza Lima, más o menos entre 2014 o 2015. Yo fui con mis padres con la idea de quedarme solo una semana, más por la experiencia que por otra cosa. Pero al final se dio la oportunidad de quedarme. Fue una decisión fuerte, porque mis padres hicieron un esfuerzo muy grande. Mi papá se quedó conmigo varios años en Lima apoyándome y después pasé a la casa hogar del club. Estuve ocho años en Alianza y fue prácticamente toda mi formación.»

Formaste parte de una categoría 2004 muy dominante en menores. ¿Cómo recuerdas ese proceso?

«Fue una etapa muy bonita. Casi todos los años campeonábamos y eso elevaba muchísimo la exigencia. La mayoría de mi categoría formaba parte de selecciones Sub-15 y Sub-17, incluso había momentos en los que parecía que había más de un equipo completo de nuestra categoría en la selección. Eso te obliga a competir todos los días y a no relajarte nunca.»

Alianza Lima categoría 2004 campeón de la Copa Federación 2017

La pandemia truncó el Sudamericano Sub-17. ¿Cuánto afectó eso a tu generación?

«Afectó bastante. Estábamos por cumplir 17 años y muchos jugadores estaban cerca de firmar contrato. Teníamos la ilusión de jugar ese Sudamericano y mostrarnos. En lo personal fue frustrante, porque venía de jugar el Sub-15 y sentía que ese torneo era muy importante. Pero con el tiempo entendí que había cosas que no se podían controlar y que había que seguir trabajando.»

Luego de ocho años en Alianza Lima sales del club. ¿Qué ocurrió en ese momento?

«En 2021 tuve uno de mis mejores años. Jugué todo el Sub-18, no me perdí ningún partido, hice siete goles siendo central y llegamos a la final. Se hablaba de que algunos íbamos a firmar contrato, pero al final no se dio. Yo esperé hasta el último porque le tengo un cariño muy grande a Alianza, es el club donde me formé. Pero llegó un punto en el que, con mi familia, entendimos que ya me habían visto durante muchos años y que tal vez era momento de buscar otro camino.»

Foto: Jair Vásquez

Ese camino te llevó a Universitario. ¿Cómo fue adaptarte a esa nueva exigencia?

«Fue muy duro al inicio. La exigencia física era mucho mayor, los entrenamientos eran de cuatro o cinco horas y yo venía de otro ritmo. La primera semana la pasé muy mal, incluso pensé en regresar. Pero con el tiempo me fui adaptando y se fue formando una mentalidad más fuerte. Aprendí mucho en la ‘U’, sobre todo en intensidad, en competir y en no bajar nunca el ritmo.»

Foto: Difusión

¿Qué sientes que te dejó cada uno en el Hernán Lupú que vemos a día de hoy?

«Creo que los dos me marcaron mucho, pero en cosas diferentes. Alianza Lima fue mi casa durante ocho años. Ahí aprendí sobre el buen trato de balón, salir jugando desde atrás y entender el fútbol desde lo colectivo. Además, me tocó asumir liderazgo desde chico, fui capitán en menores y eso me ayudó mucho a crecer. En Universitario la exigencia fue distinta: todo era más intenso, más físico. Al inicio me costó, pero me ayudó a fortalecer la mentalidad. Siento que hoy tengo un poco de los dos clubes en mi juego.»

Después tomas una decisión poco común: ir a Copa Perú. ¿Cómo se vive ese momento?

«Es una decisión muy complicada. Mucha gente no entiende todo lo que pasa en el fútbol de menores, como el tema del derecho de formación. En ese momento entendí que a veces es mejor retroceder un paso para avanzar varios. Volví a Tumbes después de muchos años, estuve cerca de mi familia y me tocó salir de la zona de confort, jugar en otras posiciones y competir desde otro lugar.»

Foto: CVN Deportes

En ese proceso empiezas a jugar en distintas posiciones y terminas asentándote como mediocampista. ¿Cómo se dio ese cambio?

«En Universitario, el profesor Piero Alva ya me había utilizado como volante en algunos partidos. En Copa Perú jugué de volante, de extremo y también de central. Con el tiempo, por características y por el biotipo que hoy se busca, me fui quedando en el mediocampo. Me siento cómodo, aunque extraño mucho jugar de central, porque es una posición que conozco desde niño.»

¿Cómo se da finalmente tu llegada a Alianza Atlético de Sullana y el salto definitivo a Primera División?

«Mi llegada a Sullana se iba a dar incluso un año antes, en 2023, pero por el tema del derecho de formación no se pudo concretar. Ese es un problema que afecta a muchos jugadores y que en mi caso también retrasó oportunidades. Aun así, seguí compitiendo en Copa Perú y en 2024, a través de mi representante, apareció la opción de entrenar en Alianza Atlético. Llegué muy preparado, porque durante mi etapa en Copa Perú me cuidé mucho en lo físico y en lo personal, y cuando se dio la oportunidad traté de aprovecharla al máximo para poder quedarme y consolidarme en Primera División.»

En 2025 te consolidas en Alianza Atlético y eres nominado a Revelación del Año. ¿Qué significó eso para ti?

«Fue una sorpresa. Creo que tuve un buen año, no jugué todos los partidos, pero cuando me tocó estar rendí bien. La nominación te llena de orgullo, pero también te obliga a exigirte más y a no conformarte.»

Este año recibes la cinta de capitán con solo 22 años. ¿Cómo asumes esa responsabilidad?

«Con mucha tranquilidad. En el plantel hay jugadores con mucha más experiencia que yo. La decisión fue técnica y la acepto con responsabilidad. Donde me toque aportar, desde adentro o desde afuera, siempre voy a estar para el equipo.»

Hernán Lupú como capitán en Alianza Atlético vs Cusco FC

También tuviste la oportunidad de volver a vestir la camiseta de la selección, en este caso con la Selección de la SAFAP. ¿Qué significó para ti regresar a un proceso de selección después de varios años?

«Fue algo muy especial. Hacía bastante tiempo que no vestía la camiseta de la selección y volver a hacerlo, ya en una etapa más madura, fue muy emocionante. Cuando me avisaron, se me cruzaron muchas cosas por la cabeza. Representar a tu país siempre es distinto, más aún cuando vienes de un camino largo, con altibajos y momentos difíciles.»

¿Qué opinión tienes sobre las nuevas reglas del torneo y el espacio para los jóvenes?

«Creo que se complica. Todos queremos un cambio en el fútbol peruano, más jóvenes con hambre, pero si hay más extranjeros en cancha es difícil que los clubes apuesten por juveniles. No es algo contra el extranjero, pero si queremos una selección más competitiva, también hay que dar oportunidades.»

Para cerrar, ¿qué objetivos tiene Hernán Lupú para los próximos años?

«A corto plazo, consolidarme en Alianza Atlético y aportar para clasificar a un torneo internacional. Más adelante, como todo futbolista, sueño con salir al exterior y, si se da, llegar a la selección mayor. Me gusta competir y estoy preparado para lo que venga.»